Hola, soy Nora y me gusta la palabra riesgo

23:02:00 Nora Arakaki 0 Comments


Por temas de trabajo, últimamente ando demasiado metida en las tendencias para la próxima temporada, y luego de haberlas "estudiado" todas, llegué a la conclusión de que el hilo que las une es la necesidad de arriesgarse para llevarlas como se debe.  Esta situación, me condujo a un tema trascendental, qué diablos significa realmente arriesgarse.


Esa mágica palabra que está tan de moda justamente en el mundo de la moda, es la variable que ahora define el estilo de muchos. Me arriesgo a combinar esto y el otro, me arriesgo a ponerme color, me arriesgo a raparme la mitad de la cabeza, me arriesgo a usar jeans y un polo básico...¿será que acaso arriesgarse es salir disfrazado? Probablemente no, pero de seguro implica ir más allá de lo convencional, especialmente en una sociedad donde lo diferente es pre-visto como negativo, casi siempre. 

Ahora, particularmente, yo también he caído en ese concepto; me gusta "arriesgar", experimentar, ponerme lo que quiero, que, finalmente, es hacer lo que quiero. Como ya muchas veces he dicho, yo uso lo que me gusta, cuando me apetece usarlo, esté o no de moda, sea aceptable o reprobable porque #YOLO y a pesar de las miradas raras y los comentarios que van desde el "a donde te irás" hasta el "eres rara porque eres asiática" (y eso que tengo DNI peruano).

Todo bien hasta ahí, verdad? Sin embargo, últimamente, y por azares de la vida, se me ocurrió también que para ser coherente, ese vivir en estado de riesgo debería ir más allá de la simple vestimenta, y me di cuenta de que muchas veces es el extremo contrario.  Puedo salir de casa vestida de rojo, de pies a cabeza, en pleno invierno, pero no puedo arriesgarme a decirle hola a una persona que no conozco; puedo arriesgarme a llevar casacas deportivas con tacos, pero no puedo invitar a salir a nadie. Los riesgos reales asustan y no hay disfraz que te salve.

Luego de plantear mi hipótesis cual método científico, llegué a la conclusión de que 1. Hay muchos riesgos más interesantes que lo que te pones, lo cual es una motivación para insistir en usar lo que se me viene en gana. 2. Así como me puedo arriesgar a usar lo que quiero, debería-mos arriesgar en otros aspectos de la vida.

El #YOLO a medias no es #YOLO, y el que no arriesga, no gana.