Hola, yo me pinto los labios

10:58:00 Nora Arakaki 1 Comments

Durante el feriado largo de fiestas patrias tuve tiempo suficiente como para ponerme a revisar revistas de hace unos meses porque, ya saben, Vogue Latinoamérica y demás siempre vienen adelantadas a nuestro hemisferio y siempre está bueno darles una repasada. La cuestión es que en Glamour encontré un artículo bastante curioso sobre el efecto de los labiales, y no exactamente se referían a cuán hidratantes son.


Según la nota, si bien  el maquillaje tiene como finalidad hacer que nos "veamos mejor", llámese también más atractivxs, las barras de labios terminan siendo un arma de doble filo, ¿por qué? Pues no solo porque algunas continen más químicos de los que podemos soportar, sino porque aunque un rojo escarlata o un elegante burgundy pueden ser la cereza de tu outfit y hacerte destacar, finalmente este pequeño e inofensivo elemento termina espantando pretendientes. Como diría mi madre, te hace perder matrimonio.

Supuestamente, unos labios coloreados a la perfección se ven increíbles, y eso nadie lo niega, sin embargo, por este detalle, en un micro segundo pierdes las posibilidades de ser besada porque en un micro segundo anterior, la otra persona hace un análisis inconsciente de las consecuencias, que finalmente desanima. ¿qué consecuencias? bocas manchadas, la sensación pegajosa (del gloss que aplicaste para darle volumen a tus labios...), etc., etc. etc. 

Pero eso no es todo, según dicen también, algunos colores ahuyentan más que otros, el rojo pasión obviamente es el más temido porque, además, también inconscientemente te eleva a la posición de intimidación. Así es, señoras y señoritas.

En fin, luego de leer semejante información, comencé a dudar, algo de cierto tiene, no?. Lo primero que se me vino a la mente es qué diablos hago con toda mi colección de coloretes (#retro). Lo segundo, es que me animé a darle la contra porque #YOLO y porque sino los pobres se van a terminar caducando sin haber sido gastados.

Yo pocas veces me pinto los labios, menos de colores oscuros porque a veces me resultan poco prácticos, sin embargo por alguna extraña razón, me encanta comprar más y más barras para usarlas algún día; mi único problema, que la taza de café se termina manchando casi casi siempre. En cuanto a los besos, creo firmemente que quien quiere besarte, lo hará sin pensar en los efectos secundarios. 

Así que a pintarse la boca, que los labiales expiran y los micro segundos pasan demasiado rápido.

Nora